Dejar atrás el "tengo que": Cómo elegir lo que realmente quiero en mi relación con la comida.

Ayer en clase de meditación me surgió otra idea, normalmente suelen ser pensamientos o cosas que me preocupan o que afectan a mi vida. Esta vez surgió la idea de abandonar los “tengo que” o “deberías” y empezar a cambiarlos por “quiero”.

Se que suena un poco utópico y que al principio va a ser difícil porque a nuestro cerebro no le gustan los cambios. Pero creo que con el tiempo será un cambio súper positivo. Porque ya no me moveré desde la autoexigencia y el perfeccionismo extremo sino que me pararé a pensar si esa acción está alineada con mis valores y mi propósito. 

 

¿Qué tiene que ver esto con la alimentación?

Pues aunque no lo parezca también se puede aplicar al mundo de la nutrición. 
¿Cuántas veces te has pillado a ti misma pensando cosas como?

  • Tengo que comer más sano 
  • Tengo que empezar ya una dieta 
  • Tengo que dejar de comer dulces.
  • Tengo que dejar de picar entre horas
  • Tengo que probar el ayuno intermitente
  • Tengo que evitar los carbohidratos.
  • Tengo que compensar lo que comí ayer.

Y así un largo etcétera …  

Hacemos caso a normas que vienen de fuera y perdemos de vista lo más importante: ¿qué quiero yo? ¿Qué me haría sentir bien realmente? 

La diferencia entre el 'tengo que' y el 'quiero'

El “tengo que”  está lleno de presión externa: dietas, expectativas sociales, culpa.

El “quiero” parte de la conexión contigo misma: tus necesidades, deseos y objetivos reales.

Cómo te sentirías si en lugar de decirte a ti misma “tengo que comer más sano” lo cambiaras por “Quiero comer más sano porque me hace sentir con más energía y de buen humor” 

Si has hecho dieta toda tu vida has interiorizado una lista de deberes y prohibiciones que no son tuyas: ‘Tengo que evitar el pan’, ‘Tengo que contar calorías.’
Pero, ¿y si empezaras a preguntarte qué es lo que realmente quieres? Este pequeño cambio puede abrirte las puertas a una relación más libre y auténtica con la comida.

 

Un ejemplo para reflexionar:

Antes: “Tengo que comer menos chocolate porque es malo para mí.”

Después: “Quiero disfrutar de un trozo de chocolate cuando lo desee porque me encanta y no quiero sentir culpa al hacerlo.”

Razón: Este cambio no solo elimina la presión, sino que devuelve el control y te ayuda a establecer una relación de disfrute con la comida.

 

Puedes hacer tu lista de “tengo que” y empezar a reformularlos y cambiarlos por “quiero”

¿Por dónde empezar?

El camino hacia el “quiero” es también un camino hacia escucharte, cuidarte y dejar de vivir bajo las reglas de otros. Empieza hoy, no con grandes cambios, sino con pequeños momentos de conexión contigo misma. Descubrirás que en el “quiero” hay libertad y amor propio.